14/11/2025

La importancia de la estanqueidad en las ventanas

tu-casa-a-punto-banner-actualidad

En una entrada anterior hablábamos de la transmitancia térmica como uno de los principales criterios a tener en cuenta al escoger una ventana. Sin embargo, no es el único factor importante si buscas mejorar el confort y la eficiencia de tu vivienda.

Hablemos de la clase de estanqueidad de la ventana

La estanqueidad es otro aspecto fundamental que muchas veces pasa desapercibido. Este concepto hace referencia a la capacidad que tiene una ventana o puerta para evitar la entrada de aire y agua desde el exterior cuando está cerrada. De poco sirve elegir una ventana con una transmitancia bajísima si, al cerrarla, sigue entrando aire frío.

La estanqueidad al aire se clasifica en distintas clases, normalmente del 0 al 4, siendo la Clase 4 la que mejor rendimiento ofrece. Una ventana de Clase 4 reduce de forma muy significativa las filtraciones de aire, lo que se traduce en menor pérdida de calor en invierno y menos entrada de calor en verano. En consecuencia, se necesita menos energía para mantener la vivienda a una temperatura confortable, y eso se nota directamente en la factura de calefacción y refrigeración.

Además, la estanqueidad no solo mejora la eficiencia energética, sino también el confort interior: reduce corrientes, elimina la sensación de “pared fría” cerca de las ventanas y evita humedades o filtraciones no deseadas.

Uno de los puntos clave que más influye en la estanqueidad es el tipo de apertura.
Por ejemplo, las ventanas correderas, tan comunes en muchas viviendas, suelen tener peor comportamiento en este sentido, ya que no cierran completamente de forma hermética. En cambio, las ventanas practicables (las que se abren como una puerta) o las oscilobatientes ofrecen un cierre mucho más firme y seguro.

“La estanqueidad es la capacidad que tiene una ventana para evitar la entrada de aire y agua desde el exterior cuando está cerrada”

¿Qué otros conceptos son importantes al escoger mi ventana?

A la hora de escoger ventanas, además de la transmitancia y la estanqueidad, hay otros criterios que también son importantes:

  • El material y la durabilidad de la carpintería, (PVC, aluminio con o sin rotura de puente térmico, madera). Cada material tiene sus puntos fuertes, ya sea por motivos estéticos, resistencia, facilidad de montaje o fabricación, mantenimiento o resistencia al desgaste.
  • El aislamiento acústico también es clave en entornos urbanos o calles ruidosas, hoy en día las ventanas ya vienen con sistemas que aseguran un alto aislamiento acustico.
  • Escoger una buena marca y empresa instaladora. Muchas veces escoger una marca blanca te permite un presupuesto más amable, pero si algo sale mal, como se suele decir: “lo barato sale caro”. Contratar una empresa instaladora profesional e instalar un producto con garantía de calidad del servicio técnico y postventa evitará sustos y aportará tranquilidad a largo plazo.

¿Aún no lo tienes claro?

En definitiva, una ventana no es solo un buen cristal ni un producto que se elige por moda o estética. Es una pieza clave en el confort y el ahorro energético de tu vivienda. Entender conceptos como la transmitancia y la estanqueidad te permite tomar decisiones informadas y evitar sorpresas desagradables en el futuro.

Si estás valorando cambiar tus ventanas y no sabes por dónde empezar, en Tu Casa A Punto podemos ayudarte a analizar las opciones y elegir la solución que realmente se adapte a tus necesidades. Porque cada vivienda es diferente y merece un estudio personalizado.

Puede que te interese